NO PERMITIREMOS que se atente a la integridad de nuestro territorio y de nuestra cultura ancestral.

NOS DECLARAMOS UN TERRITORIO LIBRE DE EXTRACTIVISMO.

¡RESISTIREMOS!



Los Sapara somos un pueblo indígena que históricamente se movilizaba en una vasta región de la Amazonía, entre el Río Pastaza y el Río Napo, desde las estribaciones de los Andes hasta el Río Marañón de Perú. Somos una de las últimas culturas amazónicas sobrevivientes al genocidio del caucho, la evangelización, el “boom” petrolero, y los gobiernos de turno. Estamos en peligro de extinción, quedamos muy pocos hablantes de nuestro idioma, pero incluso así hemos cuidado nuestro territorio y seguimos sobreviviendo en armonía con la Naturaleza.

En el 2001 la Unesco ha declarado el patrimonio oral y las manifestaciones culturales del pueblo Sapara como “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad” .

Hoy en día vivimos, conservamos y custodiamos un territorio de 376.300 hectáreas que lamentablemente ha sido objeto de continuas amenazas. Hemos resistido al ingreso de las compañías petroleras, y hemos rechazado la explotación de la madera de balsa.


La Subsecretaría de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales, entidad del gobierno nacional, ha aceptado la petición formulada por parte de la “Asociación Ancestral Sapara de Pastaza-Ecuador Naruka” constituida en la Secretaría de Derechos Humanos, para apropiarse de una gran parte

de nuestro territorio ancestral.



La conformación de la pretendida Asociación “Naruka” está encabezada por un grupo de personas que no pertenecen y son ajenas a los intereses de la nacionalidad, se ha hecho pasar ante a las instituciones del Estado como la máxima representación legal del pueblo Sapara.

Es más. Los miembros de “Naruka” tienen el interés de abrir nuestro territorio de vida a la explotación petrolera.

En todo este proceso de apropiación, la Subsecretaría de Tierras nunca consultó a los legítimos dirigentes y representantes Sapara sobre esta grave situación, peor aún con las comunidades de base. De tal manera, esta institución ha vulnerado el derecho colectivo al territorio inalienable, inembargable e indivisible y alienta la fragmentación del patrimonio cultural y territorial del pueblo Sapara.

En este territorio la única organización reconocida por el pueblo Sapara y por el estado ecuatoriano es la NASE.